Beatriz
Gómez: Una Inmigrante Latinoamericana Habla Sobre Londres
Beatriz Gomez afuera de las oficinas de la BBC de Londres.
Por: Luis Fernando Nieto.
luislondon@hotmail.co.uk
Durante años
los colombianos habían estado familiarizados con la presencia de Beatriz Gómez
en los medios de comunicación cuando al sintonizar los noticieros aparecía su
imagen, caracterizada por la claridad amable y a la vez seria para presentar las
noticias. Hoy no esta presente en las pantallas, pero aunque lejana, continúa
muy al interior de cada hogar latinoamericano. Desde Inglaterra, Beatriz
presenta el boletín mundial de noticias que para Latinoamérica produce la BBC
de Londres, la cadena de noticias más prestigiosa del mundo.
La
vida de Beatriz transcurre a las carreras, como es normal en cualquier
londinense, y por supuesto también en cualquier periodista. Bajo su
responsabilidad está el crear un boletín de noticias de tres minutos cada hora
que representa el principal producto de penetración para la BBC en América
Latina y Estados Unidos. Un trabajo que le brinda satisfacciones en “una
ciudad que aporta cultura, y de la que hay mucho que aprender.” Así describe
a Londres esta incansable trabajadora que extraña profundamente a Colombia.
¿Cómo
fue el proceso de adaptarse a Londres y cuáles fueron los obstáculos?
Londres
es apasionante por su diversidad y por su tradición cultural aunque sea una
ciudad difícil de conocer al comienzo. Cuando se llega por primera vez es una
ciudad gris, un poco impenetrable pero creo que es porque la ciudad misma es muy
parecida a la cultura de los ingleses, ellos son muy contenidos con las
emociones y con un gran autocontrol. Pero después la ciudad se descubre muy
lentamente y uno termina por enamorarse de ella.
El
proceso de adaptación fue muy difícil porque la primera vez que llegue en el año
93 yo no hablaba inglés, por eso estoy convencida de que la primer y más
importante tarea antes de ir a un país es aprender el idioma, de lo contrario
uno esta completamente aislado y se está condenado a vivir en un gueto sin
posibilidades de integración. El idioma no solo es el vehículo de la
comunicación sino de la cultura.
¿Uno
de los cambios más radicales al llegar a Londres?
Cuando
uno llega a un nuevo lugar todo cambio es muy fuerte, especialmente a un país
con el clima tan particular de Inglaterra. En el trópico tenemos luz y sol todo
el año y aquí vemos el sol unos pocos meses, las comidas y el vestuario
cambian, pero si uno rápidamente entiende que esta maravilla viene con sus
propias dificultades se adapta más rápido. Ahora puedo decir que haga el clima
que haga me gusta estar en esta ciudad.
Si
llega el invierno me preparo mentalmente y digo: que rico que viene el invierno,
y voy a usar abrigos largos, gorros, sombreros, guantes, bufandas, viene la
etapa en que me voy a vestir toda de negro, con ropa pesada pero eso me encanta.
También me gusta la primavera por la maravilla de las flores. La primavera es
el renacer de la naturaleza, es la comprobación de la vida misma y ver eso es
algo extraordinario que disfruto enormemente. El otoño me parece un poquito más
triste, no hay colores, no hay flores, los árboles están pelados pero del país
hay que enamorarse tal como es y no venir con la nostalgia del país propio.
¿Como
latinoamericana, cómo percibe a Londres?
Esta
es una cultura que tiene ya incorporado a su modo de ser el respeto fundamental
de los unos por los otros, por las ideas ajenas, por las posiciones distintas,
es una sociedad donde coexisten todos los extremos y donde todos los extremos
tienen derecho a vivir y eso me parece extraordinario, cada día lo aprecio más.
Aquí
he entendido lo que significa ser un país desarrollado. El rasero para medir el
desarrollo de un país no es propiamente el desarrollo de su economía, es el
respeto. Si un país logra evolucionar al nivel del respeto por los demás, eso
es un país desarrollado y civilizado. En nuestro país apenas estamos empezando
este camino y no se si hemos acabado de entender que tenemos que respetarnos,
respetar las diferencias, respetar los modos de pensar, el modo de ser y de
vivir de cada persona. Eso se puede ver en Londres con gran claridad. También
adoro la excentricidad de la gente, esta es una ciudad de excéntricos.
¿Cree
que el periodismo juega un papel determinante en relación con la mala fama que
tiene Colombia al rededor del mundo?
Yo
pienso que cuando cambien las realidades del país va a cambiar la imagen. Pero
si en Colombia seguimos violando los derechos humanos, la corrupción sigue a
los niveles que tenemos, el narcotráfico continúa creciendo y la violencia
continua, pues es muy difícil negar eso ante el mundo. Primero nos tenemos que
ocupar en cambiar la realidad del país para ayudar a construir una nueva imagen
de Colombia. El país tiene que resolver el conflicto armado porque ese
conflicto lo esta desangrando intelectualmente. Toda la gente con educación se
esta yendo y se están perdiendo décadas de inversión que sí están
aprovechando los países que están absorbiendo esta gente calificada.
¿Un
concejo para ser feliz en Londres?

La
felicidad depende de muchas cosas, es necesario tener un buen trabajo pero algo
esencial es sentirse parte integral de la sociedad. Cuando una persona llega
adulta a un país es difícil integrarse totalmente y establecer lazos con la
sociedad, entonces puede venir una situación de aislamiento. A los
latinoamericanos yo les diría que se integren al país, abrirse a las ideas, y
absorber de la amalgama cultural que ofrece esta ciudad en el arte, la
literatura, la poesía y en general todo lo que aporta cada país. Que no vivan
una vida de gueto porque se cierran las posibilidades de absorber y relacionarse
con la gente.
Todos
los días la gente está corriendo en los buses, en el metro, y muchas veces se
siente que las energías se agotan, pero entre todo el trabajo y la vida agitada,
Londres ofrece una fuente muy rica e infinita para reponer y nutrir esas energías.
Esta es una ciudad en ebullición donde están
todas las alternativas del arte y la creación y eso hay que aprovecharlo.
La entrada a todos los museos es gratis, hay acceso a la cultura para todas las
capacidades económicas, se puede ir a la opera al mejor lugar o estar de pie
pero estás en el teatro y puedes ver la opera más extraordinaria por 15 libras,
o te vas al piso más alto y la ves por 10 libras. Además que los museos no
solamente te ofrecen las colecciones de arte sino que son ciudadelas con vida
propia: cines; teatros; conferencias; tours… ¡y es gratis!
¿Como
se siente trabajando para una corporación tan importante como la BBC de Londres?
Esto
ha sido un largo camino que aún no termina, todavía queda un extenso trayecto
de aprendizaje. Mi trabajo es estar en una ventana a los grandes conflictos y
hechos del mundo, y mi espacio dentro de la BBC solo lo puedo describir como una
rutina común, desde allí yo me siento como un niño que mira el firmamento a
través de un gran telescopio.
Entre
Cámaras y Micrófonos
El
primer contacto de Beatriz con los medios de comunicación se da en 1981 cuando
en Manizales entra a trabajar en el programa ‘Pase la Tarde’ de Caracol y
después pasa al noticiero. Luego decide hacer una pausa para terminar su
carrera de Derecho en la Universidad de Caldas y cuando termina va a Bogotá
para hacer una especialización en Derecho Laboral en la Universidad Javeriana.
En ese momento regresa a los medios como ella misma lo dice, “por cosas del
destino,” y entra a trabajar al noticiero Promec del fin de semana.
Es
allí donde inicia su carrera como periodista y presentadora de televisión. Un
proceso que dura al rededor de 15 años durante los cuales trabaja en diferentes
formatos del género periodístico en Colombia como noticieros, magazines y
programas culturales. En 1993 viaja a Londres por un periodo de dos años para
estudiar inglés mientras trabaja para el servicio mundial latinoamericano de la
BBC.
En
su regreso a Colombia vuelve a la presentación en televisión por un periodo de
6 años y en 2000 regresa nuevamente a Londres culminando así un ciclo más de
su carrera. En Colombia deja una trayectoria cargada de premios y
reconocimientos, entre ellos: El India Catalina a mejor presentadora; 2 premios
de la Asociación Nacional de Locutores; un Simón Bolívar como mejor
presentadora de televisión; y otro a la mejor entrevista en televisión.
Septiembre de 2006
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LATINOUTLOOK en Londres
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